La nutrición adecuada a nuestras necesidades

La nutrición adecuada a nuestras necesidades

Mucho de como somos en el presente, está influenciado por lo que vivimos o lo que nos transmitieron nuestros padres durante la infancia.

Las elecciones que hacemos ahora de adultos, están relacionadas por los excesos o carencias que tuvimos cuando fuimos niños. Casi todas las corrientes psicológicas se basan en las experiencias del pasado, algunos especialistas piden al inicio de la terapia, una biografía.

Nuestro peso, también va en relación a las primeras etapas de vida. Y no sólo por lo que nos dieron de alimentos, sino por esas frases que escuchamos: “No cenes pesado porque vas a engordar”, o que tal esta: “Nada de harinas después de las 5 de la tarde, porque todo se te va a las caderas”. Y otras tantas que ya iremos comentando; sin embargo estas “creencias” van formando nuestro inventario nutricional con información ambigua.

La nutrición adecuada a nuestras necesidades

Maestra en Nutrición Clínica, Luis Ortega hace hincapié en que las dietas son individualizadas; lo que a una persona le funcionó e hizo que bajara varios kilos, no funcionará para otra. Quizás baje de peso, pero corre el riesgo de sufrir anemia u otra enfermedad por no tener en su organismo los nutrientes que requiere.

Un ejemplo de ello son las personas que entrenan para correr maratones: “Ellos pueden cenar más que una persona que no hace ejercicio; pasta, tortilla etcétera”. Ya que de esta manera tienen reservas glucogénicas, que son aquellas que se guardan en el hígado o en el músculo y que al día siguiente ayudará por la necesidad calórica aumentada que tiene durante su entrenamiento.

De lo contrario, alguien que no realiza ejercicio y cena de esa manera, esta condicionado a tener sobre peso u obesidad. Sin embargo con las ideas preconcebidas que se tienen es complicado tener hábitos saludables. Un ejemplo de ello es para aquellas personas que dicen: “Bájale a la tortilla y al pan”, para Luisa, esto no es suficiente.

Durante mucho tiempo se pensó que la tortilla es un alimento calórico, pero no se tiene que satanizar, el problema aquí es la cantidad. “Algunos pacientes me dicen: es que sí baje de peso cuando le baje a la tortilla.

Y yo les digo, ¡Claro! Si te comías medio kilo y ya no lo haces si bajas; pero si comes dos o tres al día no pasa nada”. Una tortilla además de su aporte calórico, contiene fibra y calcio, contiene 15 gramos de carbohidrato por porción, es lo mismo que te da una ración de fruta, o media taza de arroz, o una barrita de amaranto.

La maestra en nutrición, agrega que no existe un alimento que por si solo ayude a bajar o aumentar de peso, sino es la combinación de los mismos y la cantidad de ejercicio que realices, así como la patología previa es lo que hará la diferencia para bajar kilos o – de lo contrario – subirlos.

Así como con el tiempo va cambiando tu escala de valores, también, debe modificarse tu inventario de nutrición. Lo más importante es recordar que cada organismo es diferente y que influyen factores externos.

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